Los países europeos reanudaron este jueves los contactos con Rusia, aunque sea a nivel de embajadores, aprovechando la larga ausencia de Estados Unidos debido a la guerra en Irán y los recientes éxitos del ejército ucraniano, que parece haber retomado la iniciativa con ataques contra la retaguardia rusa.
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Rusia aceptó recibir este jueves a los embajadores de Francia, Alemania y Reino Unido. Foto:EFE/EPA/YURI KOCHETKOV
Rusia aceptó recibir este jueves a los embajadores de Francia, Alemania y Reino Unido, pese a que rechaza una posible mediación de la Unión Europea (UE), a la que acusa de participar directamente en el conflicto al suministrar armamento a Kiev.
Además, el Kremlin ha promovido últimamente la narrativa de que la UE se está convirtiendo en un bloque militar, por lo que considera hostil cualquier acercamiento a los Veintisiete, como en el caso de Armenia.
Una reunión largamente esperada
La reunión había sido largamente esperada. El presidente francés, Emmanuel Macron, habló por teléfono con el líder ruso, Vladímir Putin, en julio de 2025, casi tres años después de su anterior conversación. Pero todo quedó ahí.
Rusia invitó a los embajadores antes de las elecciones presidenciales de 2024 para aleccionarlos después de acusarlos de injerencia, pero estos rechazaron la invitación, tras lo que el expresidente ruso Dmitri Medvédev pidió su expulsión.
Fue la UE la que abrió en las últimas semanas un debate sobre la necesidad de elegir a un negociador europeo, a lo que Putin respondió que está abierto al diálogo, pero sólo si Moscú da el visto bueno a la candidatura comunitaria.
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Es decir, nada de una troika que incluya a la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, figura indeseable en el Kremlin.
Vladimir Putin, presidente de Rusia en su despacho presidencial. Foto:Mikhail METZEL / SPUTNIK / AFP
Putin, quien dijo que la UE no tendrá más remedio que hablar con Rusia -eso sí, una vez abandone sus posturas «coloniales»-, recibió la pasada semana a un viejo amigo, el excanciller alemán, Gerhard Schröder.
Un mes antes lo había presentado como posible interlocutor, lo que fue rechazado de inmediato por Bruselas y Kiev, quienes no olvidan su trabajo en corporaciones rusas.
Posturas muy distantes
La nota oficial emitida por la diplomacia rusa demuestra que las posturas son muy distantes. El viceministro de Exteriores ruso, Mijaíl Galuzin, recordó a los diplomáticos «las políticas destructivas de los líderes de sus países respecto a la crisis ucraniana, cuyo objetivo es alentar al régimen de Kiev a continuar la guerra contra Rusia».
Además, subrayó que Moscú busca eliminar «las causas originales» del conflicto, en alusión a la aproximación de la Otán a las fronteras rusas. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ya se mostró el miércoles poco optimista, ya que no cree en los «milagros» en lo que respecta a la «actual UE», dijo.
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Por su parte, según el comunicado conjunto publicado en Telegram por la embajada alemana, los europeos presentaron a Moscú los principales puntos de la declaración conjunta emitida el 7 de junio por los presidentes de Francia, Alemania, Reino Unido y Ucrania, Volodimir Zelenski.
Edificios de la Universidad Pedagógica de Lugansk, ocupada por Rusia. Foto:AFP
Entonces, esos cuatro líderes llamaron a Putin a aceptar un inmediato y total cese el fuego, el inicio de negociaciones a partir de la actual línea de contacto y la concesión de garantías de seguridad para Kiev, lo que incluiría el despliegue de tropas multinacionales.
También advirtieron a Moscú que sus activos en Occidente seguirán congelados hasta que cese definitivamente sus acciones militares en Ucrania y pague a su país vecino las reparaciones correspondientes, y que los intereses de seguridad europeos deben ser respetados en caso de un futuro acuerdo de paz.
Además, los embajadores expresaron este jueves su «apoyo al llamamiento de Zelenski a conversaciones directas entre Rusia y Ucrania con participación activa de EE. UU. y los países europeos, con el fin de lograr un alto el fuego y avanzar hacia unas futuras negociaciones» de paz.
Dicha carta abierta de Zelenski ya fue rechazada por Putin, quien llamó al ejército ruso a seguir avanzando en todos los sectores del frente.
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Trump abandona momentáneamente su papel de mediador
La reactivación de la diplomacia europea coincide con la impresión que está calando en Rusia de que el presidente estadounidense, Donald Trump, no está muy interesado en mediar entre rusos y ucranianos. La última ronda de negociaciones tuvo lugar en febrero.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfoca su atención en la guerra con Irán. Foto:AFP
A las crecientes dudas sobre el compromiso de EE. UU. contribuyeron las declaraciones ante el Congreso del secretario de Estado de ese país, Marco Rubio, quien dijo que Washington no es neutral, ya que apoya a Ucrania en el conflicto, y pronosticó que el ejército ruso nunca logrará sus objetivos en una guerra que tachó de «desastre estratégico» para Moscú.
«La guerra de (Joe) Biden se ha convertido en la guerra de Trump (…). Teniendo en cuenta lo que él dijo en apoyo de Ucrania, aquí ya no hay diferencia, en esencia, entre la postura de EE. UU. y la de Europa«, respondió un Lavrov visiblemente enfadado.
El emisario económico ruso para EE. UU., Kiril Dmítriev, adelantó este jueves que se reunirá próximamente con el mediador estadounidense, Steve Witkoff.
